El lado izquierdo de mi cerebro conectó nuestros sueños e ilusiones
La falta de afinidad hoy genera repulsión y perjuicios.
Mi obnubilado ojo izquierdo se encendió con la luz que emitía tu ojo derecho
Y ahora prefiere la ceguera por no verte.
Tu voz enigmática se filtró por mi oído izquierdo
Y fue música, encanto, descanso…nostalgia y causa de mil horas de migraña.
El primer beso fue arrancado por el vértice izquierdo de mis labios
Hoy, la frigidez de los tuyos, inactivos los mantienen.
Sobre mi hombro izquierdo doliente
Mi cruz llevé a duras penas, tú.
Mi mano izquierdo se encargó de innumerables caricias
Que te encaminaron y condujeron al infinito y al rescoldo más sucio.
Mi pie izquierdo me condujo a ti
Y también fue él quien tropezó once mil veces con la misma piedra.
Me arrodillé a medias por el lado izquierdo
E imploré tu perdón las once mil veces que tropecé
¿Mi corazón?, vaya, mi corazón es un órgano amorfo, sin lados ni formas
Ya viejo y acabado late incansablemente para: mantenerme vivo y amarte…
¡Porque te quiso enteramente!
domingo, 12 de abril de 2009
jueves, 19 de febrero de 2009
Dime
Dime por favor, donde estás,
en que rincón puedo no verte,
dónde puedo dormir sin recordarte
y donde recordar sin que me duela.

Dime por favor, donde pueda caminar
sin ver tus huellas,
dónde puedo correr sin recordarte
y dónde descansar con mi tristeza.
Dime por favor, cuál es el cielo
que no tiene el calor de tu mirada
y cuál es el sol que tiene luz tan sólo
y no la sensación de que me llamas.
Dime por favor, cuál es el rincón
en el que no dejaste tu presencia.
Dime por favor cual es el hueco de mi almohada
que no tiene escondidos tus recuerdos.
Dime por favor, cuál es la noche
en que no vendrás para velar mis sueños...
Que no puedo vivir porque te extraño
y no puedo morir porque te quiero.

J.L. Borges
...ciertamente cada momento vivido no tardan mas que un pestañeo en convertirse en pasado y abrirle paso a los recuerdos y muchas veces al desasosiego.
en que rincón puedo no verte,
dónde puedo dormir sin recordarte
y donde recordar sin que me duela.

Dime por favor, donde pueda caminar
sin ver tus huellas,
dónde puedo correr sin recordarte
y dónde descansar con mi tristeza.
Dime por favor, cuál es el cielo
que no tiene el calor de tu mirada
y cuál es el sol que tiene luz tan sólo
y no la sensación de que me llamas.
Dime por favor, cuál es el rincón
en el que no dejaste tu presencia.
Dime por favor cual es el hueco de mi almohada
que no tiene escondidos tus recuerdos.
Dime por favor, cuál es la noche
en que no vendrás para velar mis sueños...
Que no puedo vivir porque te extraño
y no puedo morir porque te quiero.

J.L. Borges
...ciertamente cada momento vivido no tardan mas que un pestañeo en convertirse en pasado y abrirle paso a los recuerdos y muchas veces al desasosiego.
miércoles, 4 de febrero de 2009
Si Dios fuera una mujer

¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.
Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.
Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.
Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.
Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.
Mario Benedetti - Antología Poética
domingo, 25 de enero de 2009
“ NACER ANDINO “
Quiero fundirme en esta tierra con la mas humilde oruga,
y bañarme en el polvo de las hojas caídas y las flores marchitas,
calmar mi sed con el sudor de cada piedra,
como gota de lluvia, en una árida tierra,
saciar mi hambre con el fruto de la primera cosecha,
ser el ser de esta heredad, el átomo primario, el grano hecho polen,
el más humilde andino.
Quiero escarbar las chacras con hambre de lombriz
y mascar las raíces de las verdes hojas, hasta cubrirme con la miel amarga
del negro guano de la alfalfa y la paja,
arar mojados surcos sembrando vida,
germinar en un azulado cielo, guerrear contra el frío de la helada,
y por fin ser el más erguido viviente, de esta fecunda tierra .
Quiero ser polvo del polvo andino, amasada arcilla,
y vivir de nuevo del agua y la tierra, como un cántaro de barro,
juntar las plumas del cuculí cantor y volar de rama en rama,
cantándole al sol de mi gloriosa estirpe.
Quiero nacer andino, de sangre inca, vivir en la misma tierra de mis antepasados,
mezclar el ichu y el barro para moldear el adobe, calentar mis helados pies en el mismo fogón,
cubrirme con las mismas mantas , que abrigaron los cuerpos y carnes
de la sangre que hoy quema mis venas.
Quiero ser maíz en gigantesca mazorca, y saciar el hambre de la cobriza piel que cosecha mis granos,
quiero ser tierra y ser regado antes y después de la siembra,
quiero ser hijo del trigo y la cebada, el mas fraterno hermano de la quinua y la papa.
Quiero nacer y vivir entre la piedra y la tierra, al pie del monte, donde crece la hierba,
entre el cielo y el ande, entre la lluvia y la nieve.
Quiero despertar en fría mañana, en canto de cuculí y vuelo de torcaza
y golpear el corazón con el triste llanto de la solitaria quena.
Quiero nacer al cielo en silvestre hierba de los montes y las rocas,
y sonreír a los campos en múltiples colores para compartir el polen con pacíficos alados.
Quiero volar en bandada hasta tapar el sol en fugaz aleteo ante el cazador furtivo,
y compartir la sombra con el enemigo hasta calmar el fuego de su corazón.
Quiero mamar las ubres de las cabras salvajes y tomar su sangre en caliente sorbo
y despertar el niño dormido de angustiados gritos en cuna de lluvia y barro.
Quiero recorrer en veloz carrera perseguido por el puma,
frígidas planicies de arena y nieve, extender mis inmensas alas negras
y ser dueño del universo en gigante sombra.
Quiero ser nieve que llora para calmar la sed de veloces manadas
y regar en llanto los rostros blancos de los soleados campos.
Quiero ser nido en huevos plateados para sentir la ternura del calor materno
y saciar pico a pico en fiera pelea todo el hambre de la andina tierra.
Quiero nacer y morir en la misma cuna de mis antepasados,
entre la tierra y el barro, entre inmensos cántaros,
rodeado por vasijas de granizo blanco, fajado en ponchos de lana y vicuña
envuelto en coloridos tejidos.
los mismos que cubrieron los cuerpos inertes
de la sangre que hoy quema en mis vivientes venas.
Tomado del libro "Poemas Andinos" Aníbal Elliott Villagómez.
y bañarme en el polvo de las hojas caídas y las flores marchitas,
calmar mi sed con el sudor de cada piedra,
como gota de lluvia, en una árida tierra,
saciar mi hambre con el fruto de la primera cosecha,
ser el ser de esta heredad, el átomo primario, el grano hecho polen,
el más humilde andino.
Quiero escarbar las chacras con hambre de lombriz
y mascar las raíces de las verdes hojas, hasta cubrirme con la miel amarga
del negro guano de la alfalfa y la paja,
arar mojados surcos sembrando vida,
germinar en un azulado cielo, guerrear contra el frío de la helada,
y por fin ser el más erguido viviente, de esta fecunda tierra .
Quiero ser polvo del polvo andino, amasada arcilla,
y vivir de nuevo del agua y la tierra, como un cántaro de barro,
juntar las plumas del cuculí cantor y volar de rama en rama,
cantándole al sol de mi gloriosa estirpe.
Quiero nacer andino, de sangre inca, vivir en la misma tierra de mis antepasados,
mezclar el ichu y el barro para moldear el adobe, calentar mis helados pies en el mismo fogón,
cubrirme con las mismas mantas , que abrigaron los cuerpos y carnes
de la sangre que hoy quema mis venas.
Quiero ser maíz en gigantesca mazorca, y saciar el hambre de la cobriza piel que cosecha mis granos,
quiero ser tierra y ser regado antes y después de la siembra,
quiero ser hijo del trigo y la cebada, el mas fraterno hermano de la quinua y la papa.
Quiero nacer y vivir entre la piedra y la tierra, al pie del monte, donde crece la hierba,
entre el cielo y el ande, entre la lluvia y la nieve.
Quiero despertar en fría mañana, en canto de cuculí y vuelo de torcaza
y golpear el corazón con el triste llanto de la solitaria quena.
Quiero nacer al cielo en silvestre hierba de los montes y las rocas,
y sonreír a los campos en múltiples colores para compartir el polen con pacíficos alados.
Quiero volar en bandada hasta tapar el sol en fugaz aleteo ante el cazador furtivo,
y compartir la sombra con el enemigo hasta calmar el fuego de su corazón.
Quiero mamar las ubres de las cabras salvajes y tomar su sangre en caliente sorbo
y despertar el niño dormido de angustiados gritos en cuna de lluvia y barro.
Quiero recorrer en veloz carrera perseguido por el puma,
frígidas planicies de arena y nieve, extender mis inmensas alas negras
y ser dueño del universo en gigante sombra.
Quiero ser nieve que llora para calmar la sed de veloces manadas
y regar en llanto los rostros blancos de los soleados campos.
Quiero ser nido en huevos plateados para sentir la ternura del calor materno
y saciar pico a pico en fiera pelea todo el hambre de la andina tierra.
Quiero nacer y morir en la misma cuna de mis antepasados,
entre la tierra y el barro, entre inmensos cántaros,
rodeado por vasijas de granizo blanco, fajado en ponchos de lana y vicuña
envuelto en coloridos tejidos.
los mismos que cubrieron los cuerpos inertes
de la sangre que hoy quema en mis vivientes venas.
Tomado del libro "Poemas Andinos" Aníbal Elliott Villagómez.
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